Qué significa realmente “secano profundo” en el vino del Maule

por | Dic 21, 2025 | Origen, Terrtorio | 0 Comentarios

La expresión secano profundo aparece cada vez más en etiquetas, relatos y descripciones de vino. A veces como sinónimo de rusticidad, otras como recurso poético.
En Gillmore, el secano profundo no es un concepto narrativo: es una condición agrícola concreta que determina cómo se cultiva la vid y cómo se expresa el vino.

Entenderlo permite leer mejor el origen de un vino del Maule y comprender por qué su carácter es distinto.


Secano significa ausencia de riego

En términos técnicos, el secano corresponde a viñedos que dependen exclusivamente de las precipitaciones naturales para su desarrollo, sin riego artificial.

De acuerdo con la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), el manejo en secano implica una adaptación profunda de la planta al entorno, generando raíces más extensas y un equilibrio natural entre vigor y producción.

En el Maule, donde las lluvias se concentran en invierno y los veranos son secos, este tipo de cultivo exige paciencia, conocimiento del suelo y decisiones a largo plazo.


“Profundo” habla del territorio, no del marketing

El adjetivo profundo no se refiere a una idea romántica, sino a una realidad geográfica y cultural:

  • Suelos graníticos de la Cordillera de la Costa, pobres en materia orgánica.

  • Zonas alejadas de los polos productivos intensivos, donde la mecanización es limitada.

  • Viñedos antiguos, plantados antes de la expansión del riego tecnificado.

Según investigaciones del INIA (Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile), estos suelos obligan a la vid a regular su crecimiento de forma natural, favoreciendo uvas de mayor concentración relativa y perfiles menos estandarizados.


Parras viejas: consecuencia directa del secano

En el Maule profundo, el secano está estrechamente ligado a la existencia de parras viejas, muchas veces conducidas en cabeza.
Estas plantas, con décadas —y en algunos casos más de un siglo— de adaptación, desarrollan sistemas radiculares profundos que les permiten sobrevivir a condiciones climáticas extremas.

El resultado es una producción naturalmente baja, con rendimientos que suelen oscilar entre 3 y 6 toneladas por hectárea, muy por debajo de la viticultura intensiva. Menos uva, más identidad.


El impacto del secano en el vino

Un vino de secano profundo suele mostrar:

  • Fruta más contenida y precisa.

  • Texturas firmes, sin exceso de madurez.

  • Acideces naturales equilibradas.

  • Mayor sensación de origen que de técnica.

No se trata de vinos “duros” ni “rústicos” por definición, sino de vinos que responden primero al lugar y luego a la bodega.


Secano no es una moda

Aunque hoy el término gana visibilidad, el secano en el Maule existe desde antes de que el riego fuera una opción.
La diferencia es que ahora se nombra. Antes, simplemente se trabajaba así.

Para Gillmore, hablar de secano profundo es reconocer una forma de agricultura que impone límites, marca el ritmo y define el carácter del vino sin atajos.


Comprender qué significa realmente secano profundo permite leer el vino con otros ojos.
No como un producto diseñado para agradar, sino como la expresión honesta de un territorio que exige respeto, tiempo y coherencia.

En el Maule, el secano no se elige por estética.
Se asume como una forma de estar en el lugar.